miércoles, 12 de diciembre de 2007

Las mujeres y el baño

El baño de mujeres debe ser uno de los lugares rodeados de más mística en el mundo. Es que todos quieren saber qué pasa en el baño de mujeres, por qué siempre vamos en grupo, o por qué nos demoramos tanto.
El caso, es que el baño de mujeres es un punto de encuentro, es como si fuera otra ambientación en los eventos; incluso creo que se deberían servir tragos adentro, porque de verdad a veces hacen falta...
En el baño de mujeres pasa de todo, y para que nuestros pobres hombres salgan de esta eterna duda, les diré que en ese reducido espacio fácilmente se podría gestar una tercera Guerra Mundial (no me extrañaría nada que las otras dos nacieran allí).
Cuando vamos en grupo de más de tres, es seguramente para comentar muchos detalles del evento: la que se ve mas top, la que anda con pololo nuevo, la que se fue al chancho con el escote, o el bombón de la fiesta. Seguramente se van a reír un buen rato y a planificar los pasos a seguir durante la noche: si nos vamos, o nos quedamos, etc.
Si vamos en pareja, es sin duda porque hay un tema muy importante que tratar, una pelea, un pelambre, una copucha muy buena o por supuesto, y lo mas importante, un drama personal que queremos compartir con esa amiga, y no lo podemos tratar a grito pelado en medio de la fiesta.
Además de ésto, en el baño de mujeres se da la solidaridad femenina, o sea, he visto a dos completas extrañas compartir sus cosméticos sin ningún egoísmo, sólo por ayudar a la otra a verse mejor, allí es donde llevamos a las amigas que se han pasado de tragos para evitar el escrutinio publico, y las acompañamos hasta que pasa un poco la borrachera, y pueden abandonar dignamente el evento...
Allí nos arreglamos con toda confianza, nos examinamos mutuamente y aprobamos el look de la amiga, nos acomodamos la ropa interior incomoda, y nos mostramos los defectos que nos acomplejan; nos encontramos con mujeres que no habíamos visto, nos ponemos al día, e incluso a veces hacemos pipí.
Cuando se preguntan qué conversamos, si llevamos horas juntas, está claro, si a alguna de nosotros se le declara el supuesto hombre de sus sueños, y necesita chillar al viento su felicidad, vamos al baño; si otra ve que su novio esta mirando a la del escote, vamos al baño; si estamos chatas de la conversa general y queremos cambiar de aires, vamos al baño...
Vivan los baños de mujeres, sobre todos aquellos olorositos, lindos y limpios, con toalla de papel para secarse las manos, jabón liquido, y un gran espejo bien iluminado. Mal que mal, son prácticamente el punto de encuentro femenino por excelencia, desde los tiempos más remotos, y seguramente lo seguirán siendo.